Pintar un metal debe tener unas medidas especiales con respecto a pintar maderas o paredes. La adherencia en el metal no es la misma adherencia que en el resto de superficies.
Antes de comenzar a pintar metal habrá que preparar la superficie a pintar. Algo muy importante a la hora de pintar metal es su secado. Por eso, antes de volver a dar una mano de pintura a la superficie metálica, deberá de estar completamente seca antes de volver a imprimir otra mano.
Lo mas aconsejable será utilizar pinturas acrílicas, y no solo en metal, si no por norma general ya que tienen una gran resistencia y elasticidad aparte de que se limpian y diluyen con agua.
Sin mas preámbulos, pasemos a la acción.
En primer lugar prepararemos la superficie cepillando con un cepillo de púas de acero la zona a pintar actuando sobre las zonas mas oxidadas. Acto seguido limpiaremos y engrasaremos la zona cepillada con un disolvente, haciendo asé que la pintura pueda adherirse mejor a la superficie. Seguidamente aplicaremos una o dos capas de imprimación en el mismo día del cepillado.
Para finalizar elegiremos el tipo de esmalte que utilizaremos para el lugar pintado utilizando esmalte brillo, satinado o mate no siempre utilizado si la superficie esta en exteriores.
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