Lo primero que debemos hacer para pintar los radiadores será escoger bien nuestras herramientas. Para ello necesitaremos una brocha de codo especial para radiadores, una lija, un cepillo de cerdas duras y una espátula. Una vez tengamos todo comenzaremos.
Antes de comenzar deberemos proteger las superficies que no queremos que se manchen con trapos o papel de periódico. Dependiendo de que vayamos a pintar radiadores de hierro sin pintar o repintado seguiremos diferentes pasos.
Para un radiador no pintando anteriormente eliminaremos toda la suciedad, polvo y óxido con un cepillo de cerdas duras, lija, raspador o una espátula. En caso de no salir todo el polvo utilizaremos una aspiradora acompañada de un trapo húmedo en aguarrás para limpiar los restos de grasas que queden.
Utilizaremos una imprimación antioxidante sintética para la pintura de fondo si lo que deseamos es un secado mas rápido y poder hacer una segunda meno entre 12 y 24 horas. Por el contrario, si deseamos una mayor protección del hierro del radiador, utilizaremos minio de plomo electrolítico, teniendo en cuenta que con esta segunda opción deberemos esperar entre capa y capa 24 horas y 2 o 3 días para pintura de acabado.
Para finalizar utilizaremos daremos 2 manos en un intervalo de 8 a 12 horas de esmalte laca de poliuretano. Lo podremos aplicar con pistola o brocha y en spray directo al radiador.
Para un radiador ya pintado anteriormente únicamente debemos limpiarlo bien eliminando toda la suciedad que pueda tener y aplicarle el esmalte tal como hemos explicado anteriormente. Si la pintura no se encontrase en buen estado, procederíamos a lijarlo para quitar la pintura en mal estado o desprendida y acto seguido lavaremos y procederemos como en el paso anterior.
|