Partiendo de la base de que la textura mas utilizada es el gotelé, podemos encontrar otro tipo de texturas para no utilizar siempre la misma.
Lo primero que haremos será crear nuestro propio barniz a partir de pintura emulsionante blanca a la que daremos color con un pigmento (a poder ser en polvo, para conseguir tonos adecuados para esta técnica, o bien de no disponer de pigmentes, utilizaremos un colorante líquido) del color que mas nos guste. Diluimos la pintura emulsionante blanca hasta que sea una mezcla homogénea.
Lo mismo haremos con el pigmento añadiendo mas o menos pintura, agua o pigmento para conseguir el resultado deseado. Cuidado con que nos salga demasiado líquida la mezcla.
Una vez listos, damos una cada o base con el rodillo y dejamos secar un día. Cuando esté seca, aplicamos una segunda mano con brocha gorda en sentido vertical siempre. Hay que poner interés en no dejar rastro de donde hemos empezado y acabado las pinceladas.
Podremos observar como a través de la segunda capa se ve la capa base. Dejaremos secar hasta el día después.
Si lo que se desea es dar un aspecto de tela, aplicaremos una tercera mano en horizontal, simulando los hilos de la tela entrelazados. La volveremos a dejar otro día. |