Empezando a usar la brocha
· Mojaremos solamente un tercio de las cerdas de la brocha.
· Aplicamos la pintura colocando la brocha en un ángulo de 30º con respecto a la superficie.
· Siempre empezaremos por la parte alta de la superficie que vamos a pintar.
· No presionaremos la brocha para evitar marcas en la superficie.
· Daremos manos cruzadas con la finalidad de tener una película más resistente.
· Lavaremos la brocha con el mismo disolvente o en su defecto base agua que utilizamos para diluir la pintura, desprendiendo lo que nos sobre con un cepillo de alambre.
Empezando a usar el rodillo
· Humedece el rodillo con el disolvente (o agua) que vas a utilizar.
· Utilizaremos los laterales del recipiente para quitar el exceso de pintura
· Utilizaremos el rodillo en forma de zigzag o "N" y luego extiéndela en un solo sentido.
· Lavaremos el rodillo con el mismo disolvente o en su defecto base agua que utilizamos para diluir la pintura, desprendiendo lo que nos sobre con una espátula dentada.
(Obtendremos mejores resultados aplicando dos manos o capas de pintura a la superficies, dejando secar la primera mano de un aproximado de 60 minutos antes de aplicar la segunda (según las características de cada pintura)).
|